Los beneficios del ayuno


Como sabes, el ayuno consiste, básicamente, en dejar de comer voluntariamente durante un determinado periodo de tiempo. Quienes se decantan por él pueden hacerlo motivamos por varias razones como la pérdida de peso, la desintoxicación o la prevención de ciertas enfermedades, entre otros. Puede tratarse de una práctica peligrosa pero también útil, de hecho el ayuno forma parte de muchas religiones como el Budismo, el Islamismo y el Cristianismo.

Llevarlo a cabo en la actual sociedad, en la que la vida sedentaria, los aditivos y la sobreabundancia de productos procesados ricos en grasa están a la orden del día, puede resultar muy beneficioso para la salud. Evidentemente existen varias clases -ayuno total, parcial, breve, largo- y su ejecución es de vital importancia.

Beneficios • Favorece el descanso de los órganos vitales, pues se dice que en torno a un 65% de la energía corporal la gastan nuestros órganos para hacer la digestión. Además, rejuvenece células y tejidos. • Permite al cuerpo llevar a cabo una “auto-limpieza” y librarse de ciertastoxinas: es decir, permite a las células depurarse. • Activa sus mecanismos de sanación y fortalece el sistema inmunitario. • Actúa como antídoto contra los malos hábitos cotidianos • Está indicado para el tratamiento de alergias, artritis, trastornos digestivos, enfermedades cardiovasculares, de la piel y el asma. • Reestablece la bioquímica y fisiología “normal”. • También sirve para eliminar todo aquello que no necesitamos, por ejemplo, gracias a él se pueden absorber flemas, tumores, derrames, y demás. • Incrementa la capacidad de asimilación de nutrientes y mejora las digestiones. • Al margen de los beneficios físicos, la mente también se ve afectada pues, se ha comprobado que, tras un periodo de ayuno breve, nuestra capacidad de raciocinio y reflexión se activan.

Precauciones • Lo fundamental es acudir a un nutricionista, nunca ayunes sola o por iniciativa propia, porque lo hayas leído en alguna revista o publicación especializada, o similares. • Elige un día de la semana que no tengas demasiado trabajo y puedas tomártelo con calma. • Toma mucha agua, lo peor que podría pasar es que deshidrates. Si quieres darle un poco de vidilla al asunto, decántate por té, café, bebidas light, y otras bebidas que no contengan azúcares ni calorías. Fuente: Runner.es

© 2019 - Alejandro Britos Entrenador